Fin de Semana en el Campo

hufan Asia, China, En China, Nuestro Blog, Viajes Leave a Comment

Yubo es un amigo chino que en una oportunidad me llevo a visitar a su familia en el campo cerca de Dajie, un pueblito en el Norte de Zhengzhou. De verdad me sentí muy bien de estar en ese lugar lejos del ruido de la ciudad y cerca de la naturaleza. Así que en ese primer viaje le dije a Yubo que debía regresar y para ese entonces acampar en la naturaleza, hacer una fogata y si era posible irnos de pesca.

Por fortuna mi amigo Steffan vino a visitarnos desde Alemania este verano y pensé que sería una buena oportunidad irnos por un poco de aventura y acampar en el campo; así que compramos las cosas que pensamos que serían necesarias en nuestro viaje y nos encaminamos a tomar el autobús que nos llevaría cerca del lugar donde vive la familia de Yubo. En tanto que avanzábamos por el camino, se veían menos y menos casas y después de un rato todo lo que se podía ver eran sembradíos de maíz y trigo. Una vez que nos bajamos del bus y luego de que este ya había desaparecido, pudimos disfrutar de la primera ventaja de estar en el campo: Silencio…. aunque no es un silencio absoluto,  los pocos ruidos que hay provienen de los insectos o de los de pájaros cantando; y estos son muy agradables.

Tuvimos que caminar un buen rato antes de que pudiéramos ver las primeras granjas de peces que actualmente ocupan las tierras del lado del Río Amarillo. Algunas veces el sonido de un motor eléctrico interrumpía el silencio. Son las maquinas alimentadoras de peces que se activan, acto seguido se puede ver como el agua parece que esta a punto de ebullición. En realidad son los peces todos aglomerados, buscando obtener su ración de comida.

Normalmente toma alrededor de 4 años hasta que los peces crecen y se desarrollan para poder venderlos en el mercado y terminen llenando nuestros platos. Entonces cuando es el tiempo correcto, sacan a todos los peces del estanque utilizando una red gigante, drenan el agua y limpian el espacio donde crecerán nuevos alevines. Imagíneselo!, 4 años de deposiciones de peces acumuladas…afortunadamente esto puede ser usado como fertilizante para plantas.

Vimos una serpiente muerta, un hermoso especímen que fue pisado por un carro. En el aire las garzas volaban circularmente. De seguro muchos pescadores quisieran aniquilar a estas aves, pero están bajo protección por decreto. Así que lo que los granjeros hacen es colocar unas redes gigantes cubriendo los estanques para que las garzas no puedan alcanzar los peces.

Al rato encontramos un lugar que se veía adecuado para acampar, estaba justo al lado de un estanque que era usado para practicar  la pesca con caña. Antes de que oscureciera todavía debíamos encontrar madera para la fogata y dos varas largas para improvisar unas cañas de pescar rurales. Cuando finalizamos nos sentamos en la orilla del estanque y nos relajamos esperando las primeras mordidas. La verdad es que aparte de un pez de alrededor de 6 centímetros de largo, no pescamos mas nada, exactamente igual que la mayoría de las personas alrededor de nosotros…  Por esta razón, terminamos cenando fideos instantáneos.

A la mañana siguiente Yubo y Steffan  se fueron a una granja a buscar dos pescados grandes para el almuerzo, pero para cocinar esto debíamos vaciar nuestro barril de cerveza. Luego de este exquisito almuerzo caminamos por el Río Amarillo, que por suerte esta muy limpio en estos días y aprovechamos para zambullirnos en sus aguas.

En el camino de regreso vimos las triste escena de un mono encadenado a un árbol cerca de un restaurante donde habían unos pájaros muertos colgando de una red que había sido puesta para proteger una plantación de manzanas. Luego, nos fuimos a visitar la granja lechera del padre de Yubo. Me pareció triste ver que los terneros estaban aislados en espacios pequeños, pero nos explicaron que era una manera de protegerlos de ser pisoteados por las vacas grandes del corral.

Si nos hubiéramos quedado un poco mas podríamos haber visto un ternero nacer, pero ya era tiempo de regresar. Fue un buen fin de semana fuera de la ciudad y creo que incluso Yubo experimentó su hogar en una forma que no conocía antes.

Gracias por el buen tiempo!!!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *