Pastisales de Nan Shan: Parte II

In Asia, China, Desde China hasta Alemania, Nuestro Blog, Viajes by hufanLeave a Comment

El presente post es la continuación de Montaña Nan Shan Parte I.

Para seguir con el relato, luego de 3 días de estar en un área de la montaña alejada del bullicio de la ciudad y del contacto con otros humanos, hemos decidido bajar para abastecernos con agua y alimento.

Así que desarmamos el campamento, empacamos y nos enfilamos hacia la civilización.

Una vez en el pie de la montaña, nos damos cuenta que es día sábado y por lo tanto es un día de reunión y paseos familiares. Es temprano en la mañana, tal vez las 9 horas. Vemos que hay muchos carros llegando y buscando un lugar para estacionarse y comenzar su picnic. También hay caballos con sus dueños ofreciendo caminatas y paseos.

DSC02568

Muchas tiendas de campaña tradicionales llamadas Yurta están abiertas, dándole la bienvenida a los potenciales clientes. También ya hay muchas mujeres que comienzan la faena de la cocina y despliegan al ojo publico los suculentos trozos de carnes y materiales para iniciar el fuego de sus asadoras y parrillas.

Nos vamos a una yurta donde hay una mujer que esta preparando unos trozos de carne para hacer unos pinchos. Le preguntamos por los precios de la comida, pero nos indica que solo venden raciones a partir de cuatro comensales por un precio de 500 RMB. No podemos aceptar, pero ella amablemente nos ofrece te y galletas típicas de la región, a parte de tomarse el tiempo para explicarnos que la dinámica de las ventas son así en toda la zona. Es decir, el cliente trae la carne a cocinar y alquila el local o  el cliente compra lo que se a consumir siempre y cuando sea para 4 o mas personas.

Le agradecemos la información y emprendemos la marcha hacia otro sitio. Es un día soleado, con un cielo azul despejado y brillante. Caminamos contentos pero con hambre por un rato. El camino esta asfaltado y es de doble vía. Paran carros y caballos por igual.

DSC02626

De repente un hombre de unos 50 años, de aspecto fuerte y descendencia kasaka nos aborda y nos ofrece un precio solidario por un buen almuerzo. Su acento kazako al hablar chino, hace que nos resulte bastantee difícil entenderle, pero atinamos a escuchar el monto de 120 RMB por 2 kilos de carne hecha a la parrilla mas una sopa.

La oferta luce tentadora, así que caminamos con él a su negocio. Nos sorprenden tres yurtas de gran tamaño, limpios y decorados de manera típica kazaka. El hombre hace una llamada telefónica y nos pide esperar. Al poco rato llega con la pierna de un cordero en la mano. El mismo la limpia, la pica y la sazona. Luego ensarta los trozos en  varas de metal y prepara la parrilla para su cocción. Con los huesos, la grasa y algunos restos de la carne, monta una olla con agua y algunas especies para hacer una sopa.

DSC02569 DSC02573 DSC02580 DSC02584 DSC02585 DSC02582

Hanaffan y yo observamos con la boca hecha agua y hasta participamos en la cocción de los pinchos. La comida es servida y prácticamente también es devorada en un santiamén.

DSC02587DSC02588

A la hora de pagar, nos sorprendemos al ver que el precio ha subido a 240 RMB. Discutimos un poco con el hombre y al final nos explica que son 120 RMB por kilo y que la pata de cordero tenia 2 kilos. Nos sentimos engañados, pero la comida ha valido la pena.

Otra familia que ha traído su carne para cocinar, una ensalada grande y panes; al ver nuestro descontento nos sirve otro plato lleno de carne y ensalada. Aceptamos contentos y dejamos de discutir.

Reposamos un poco la comida y emprendemos nuestro camino en busca de un nuevo sitio donde acampar.

La zona esta llena de turistas, pero encontramos una ladera que parece un reto subir. Así que nos armamos de fuerzas y remontamos la colina empinada hasta llegar a la cima.

DSC02589 DSC02590

Ahí nos instalamos toda la tarde, viendo a los visitantes, tomando el sol y conversando.

DSC02597DSC02592

DSC02604DSC02606 DSC02623

Al caer la tarde, a eso de la 17 horas, cuando todos los visitantes retoman su camino de vuelta y la montaña se encuentra ahora en silencio, nos encontramos con un espectáculo.

De los hoyos visibles en la periferia del bosque, comienzan a salir pequeñas criaturas con pinta de roedores. Son marmotas. Algunos muy pequeños, obviamente crías que pastan y comen sin prisa. Algunos de mayor tamaño, se quedan vigilantes en la puertas de las madrigueras y al menor movimiento de algún ente extraño, comienzan a hacer unos ruidos parecidos a un chillido. Esto, para alertar a los que comen que deben regresar de prisa a la madriguera, porque se aproxima el peligro. Que espectáculo natural! Que bonito! especialmente para mi que no conocía a estos animalitos tan simpáticos. Hanaffan se ha encargado de documentar su comportamiento.

DSC02609DSC02599

DSC02612CIMG1464

Durante el atardecer, mucho de los jinetes que trabajan con el publico, suben hasta el tope de nuestra colina y desmotan sus caballos Se aseguran de dejarlos libres en la zona donde mañana esperan poder encontrarlos. Los caballos se van galopando al interior del bosque con alegría.

CIMG1453DSC02617 CIMG1457CIMG1458

En la noche nos deleitamos de ver un cielo espectacular cubierto de puntos brillantes que  dan la impresión de que se pueden alcanzar con la mano. Estrellas fugaces y satélites se pasean por el firmamento.

Ya a eso de las 21 horas, escuchamos criaturas, resoplidos y pasos pesados cerca de nuestra carpa. Tan cerca que se puede sentir el calor de la bestia. Son vacas curiosas que vienen a olisquearnos y a ver quienes somos. Al asegurarse que no nos movemos, alguna se acomoda muy cerca de la carpa a descansar. Otra se echa en un lugar un poco mas apartado. Y así en su grata compañía nos quedamos dormidos.

A la mañana siguiente, muy cerca de nuestra carpa nos encontramos las grandes huellas, que dejaron sus grandes cuerpos hundidos en la tierra fresca de la montaña.

Los jinetes y vaqueros suben para recoger a sus caballos con los que trabajaran durante la jornada. Muchos nos preguntan si no hemos visto a tal o cual caballo. Luego, se adentran en el bosque llamándolos por sus nombres, silbando o gritando cualquier improperio. Definitivamente no es tan fácil hacerlos volver!

Sonreímos con el corazón lleno de alegría por haber tenido la oportunidad de vivir esta grata experiencia en los pastizales de la Montaña Nan Shan….

DSC02629CIMG1472

Ahora de vuelta a a Urumqi a ver a nuestra querida amiga Umit.

 

There are no comments

Join the conversation

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  
Please enter an e-mail address