Mi primera vez en Caracas

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La razón por la cual fui a Venezuela fue porque quería formarme una opinión acerca del Socialismo que se estaba desarrollando en este país, además del trabajo que estaba realizando el fallecido presidente Hugo Chávez en aquel tiempo.

El único país de Latino América en el que había estado antes era Brasil y ya ahí había experimentado ciertos miedos y desconfianza. Allí me tomo por lo menos dos semanas hasta que me sentí cómodo para comenzar a hacer auto stop porque en cada familia que me quedaba siempre me contaban las historias de drama vividas por ellos, casi siempre había alguien conocido o cercano que había sido asesinado en la calle, por lo que todos me advertían que como Gringo, tenia que tener mas cuidado aún.

Los carros no paran en los semáforos si es tarde en la noche y generalmente las calles fuera de las área centrales permanecen vacías durante la noche. Esto era Brasil pero Caracas era aún mas peligrosa.

Realmente no pensé en nada de esto cuando me compre el boleto de avión, pero por supuesto la gente te habla, te cuenta cosas y uno entiende que debe tener cuidado…

La cosa fue que ya estaba montado en el avión y ya no había manera de devolverse. Contacte a una persona en Couchsurfing que no pudo recibirme como huésped pero por lo menos me ofreció llevarme a conocer un poco de los alrededores cuando llegara a Caracas. Eso era lo único que sabia sobre mi viaje. Sabia que me iba a encontrar con alguien que no conocía en una ciudad que todos calificaban casi como una zona de guerra.

En el avión me toco sentarme al lado de una mujer que de alguna manera tenia familiares en Venezuela, la mujer me dijo que yo era un completo inocente y me recomendó que no saliera del aeropuerto, que me quedara cerca de la policía hasta que pudiera tomar mi vuelo de regreso a Alemania. Seguro! me iba a quedar un mes encerrado en el aeropuerto! en realidad no, pero la cosa fue que logró hacerme sentir muy inseguro sobre mi supervivencia en este nuevo y desconocido país.

Aterricé en Caracas en la tarde y ya se estaba poniendo oscuro, fui a recoger mi equipaje pero la aerolínea lo había perdido. Lo único que me quedo fué el equipaje de mano en donde solamente llevaba un par de interiores, un cepillo de dientes y algunos libros. Después de dar vueltas por un rato haciendo los reclamos pertinentes, finalmente tuve que aceptar mi situación. Ya tenia el deseo de dejar de fumar pero todo este estrés me hizo caer nuevamente, así que pensé «Venezuela es un país en vías de desarrollo, seguramente puedo encontrar a alguien que venda cigarros detallados». Mi presunción era correcta y eso me hizo sentir mucho mejor porque de alguna manera me dio la seguridad de saber lo que estaba haciendo.

De cualquier manera pensé que no era buena idea irme a recorrer la ciudad en horas de la noche así que me quede a dormir en el aeropuerto. A la mañana siguiente tome un autobús al centro de la ciudad. Yo era el único pasajero lo cual me hizo sentirme incomodo una vez más. Especialmente porque el transporte público desde el aeropuerto hacia el centro de la ciudad tiene que pasar por calles que dejan una impresión bastante negativa y ya mi imaginación estaba trabajando en pensar en que un grupo de hombres armados entrarían al bus y me robarían lo poco que me quedaba.

Pero no! el chofer del bus fue muy conversador y amistoso y me dejó en frente de un hotel donde me encontraría con el hombre que vendría a ofrecerme una mano. Road view Caracas

Nos encontramos y me llevo a caminar por la ciudad. Eso me relajo bastante. Pude ver las calles llenas de gente, viejos, niños, jóvenes, artistas. Una ciudad normalmente viva como se puede encontrar en Alemania también. Entonces todo bien.

Mi nuevo amigo se llamaba José y luego me di cuenta que es un nombre muy popular entre los hombres venezolanos, lo que lo hace fácil de recordar pero difícil para distinguir de que José la gente habla en una conversación.

Streetband

 

De cualquier manera José me ayudo a encontrar otra persona de Couchsurfing que estaba dispuesta a ayudarme y darme hospedaje por lo menos por los primeros 2 o 3 días. Su nombre era María y debo decir que me ayudo tremendamente. Me presto ropa de su hermano y me ayudo tanto como pudo aunque una vez tuvo que ponerme los pies en la tierra contándome su trágica historia…la primera de las muchas que ya e escuchado en Venezuela.  BreakdancerMaría estaba a punto de casarse con su novio alemán y estaba embrazada de 6 o 7 meses cuando una noche cenando en un restaurante con su novio y amigos, de repente aparecieron dos tipos armados apuntando a los comensales y gritando a viva voz que nadie se moviera. Al parecer el novio de María se movió y los tipos lo golpearon ferozmente con la cacha del arma. María instintivamente intento de socorrerlo pero entonces fue ella la víctima de golpes por parte de los maleantes golpes que le causaron la perdida del niño en su vientre.

View over el 23Sin embargo ella todavía me dio un lugar para dormir y yo pude irme acostumbrando a este nuevo ambiente. Este fue el comienzo de un viaje increíble en donde conocí gente maravillosa y viví experiencias inolvidables.

Puedo decir que llegue a Caracas con casi nada pero regrese con el corazón lleno de recuerdos invaluables y por supuesto con mi Hudié. Ella me encontró como un naufrago en una playa casi virgen a 4 horas de Caracas, donde también conocimos juntos a otra gente genuinamente maravillosa.

En ese tiempo todavía me encontraba perdido e inseguro de como continuar con mi viaje. Ella me tomo de la mano y me presento a Venezuela de una manera que aprendí a amar este país y su gente, aunque todavía me siento un poquito preocupado cuando me siento en el avión rumbo a Caracas pero tan pronto me encuentro con los amigos y mi familia venezolana, me siento en casa.           The cienega group

Us in cienega   Venezuela en un país hermosamente increíble y mucha de su gente es inclusive mas increíble cuando te das cuenta todo lo que han sufrido pero continúan la vida siendo optimistas y positivos.

 

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